Era el 7 de febrero del año 1942, cuando Ritmo abría la persiana por primera vez. Al frente del negocio se encontraban los hermanos Manuel y Adrián Massotti Littel.

Manuel Massotti Escuder, músico de profesión, casado con Adriana Littell Escasena decidieron montar un negocio relacionado con la música y que diera trabajo a sus hijos.

Ofreciendo al público pianos, instrumentos de cuerda, acordeones de botones, partituras, fonógrafos (gramófonos) de maleta, laboratorio para revelado fotográfico. Se hacían reportajes de fútbol y toros, siendo mostrados en el escaparate. Incluso un taller de costura para “coger puntos de medias”.

Más tarde tuvimos tocadiscos de maleta eléctricos llamados Pickup, discos microsurco de 45 y 33 revoluciones por minuto, radiogramolas de la marca Thorens y Paillard. La verdadera revolución en música ligera, flamenca, española, sinfónica y sobre todo ópera y zarzuela.

Aprovechando estas novedades, instalamos once cabinas para que los clientes pudieran escucharlos con mayor comodidad.

¡Cuántas personas las recuerdan con nostalgia…!

Por aquella época, en Radio Murcia E.A.J. 17, después del informativo de las 14:30h, presentábamos a diario, un disco recién publicado.

En los años sesenta, en la época de los Seat 600 por las carreteras, en Ritmo vendimos frigoríficos y electrodomésticos en general. Y en especial, aquellos primeros televisores Iberia (con su funda roja de algodón, que se ponía cuidadosamente tras cada emisión), que llevaron la magia a los hogares de la Región.

Cuando el microsurco se hizo el rey de la música, vendimos miles de copias de La Violetera de Sarita Montiel. Un record, únicamente superado por Mi Carro y el Viva España de Manolo Escobar. De los nuestros, habría que destacar al Trío La Vegas y su Bolero a Murcia o las Coplas Murcianas de Manuel Massotti, que también grabó y vendió el mencionado Manolo Escobar. E inolvidable fue la navidad, que la Campana de Auroros del Rincón de Seca, grabó sus Aguilandos, dirigidos por el gran “guión” Gambín y que puso a los clientes en cola, por hacerse con nuestro villancico autóctono.

Pasaron los años y el microsurco se vio arrinconado por los cartuchos de ocho pistas y los cassettes, antes de que llegaran los CD´s. Ritmo también fue evolucionando: A los mencionados Manuel y Adrián Massotti, se les unió Vicente, el benjamín de la familia. Y casi desde el principio hasta su jubilación, Conchita Martinez Palazón fue una más de la familia, querida y añorada por todos. Eficiente, segura y leal con el público. A Conchita, hay que sumar nombres muy queridos que también dieron su esfuerzo para que Ritmo se convirtiera en la referencia musical de todo el sureste: Pepito Mora, Angelita, Pepi, Rosa Mari… Aquellos viajantes de las casas de discos: Luis Fernández, Pepe Garrido, Carlos Ayala…

Con el paso de los años, Manuel y Vicente, dejan el negocio en manos de Adrián y su hijo Ignacio Massotti Manzanares. Y tras la jubilación del padre, Nacho continúa al frente hasta que la salud lo abandona y necesita la colaboración de sus hijas María Dolores, Marta y su sobrino Adrián Massotti Peinado, que le acompaña hasta el final. La despedida de Nacho, fue un movimiento popular, que nos abrumó y llenó de orgullo familiar y estímulo, para renacer de las cenizas.

En la nueva etapa nos dedicamos a la venta y distribución de artículos musicales, a través del portal www.ritmomusic.com.